Nicole Kidman

Estrella Celestial

La estadounidense-australiana de 53 años pasó de ser “la mujer de Tom Cruise” a una de las más respetadas y reconocidas figuras de la pantalla.  

Nicole Mary Kidman nació en Honolulú, Hawái, el 20 de junio de 1967. Hasta su llegada a Hollywood, a fines de la década de los 80, residió en Sídney, Australia, junto a sus padres oriundos de ese país.

Descendiente de una acomodada familia, es hija de un connotado bioquímico y psicólogo, autor de varios libros de divulgación científica, y de una enfermera, que editaba las publicaciones de su marido. Los progenitores siempre la han llamado “Hokulani”, que significa “estrella celestial” en lengua hawaiana.

Comenzó con las clases de danza a los 3 años de edad, así como empezó a estudiar arte dramático en la adolescencia, en la ciudad de Melbourne. A los 21 años, con su natural cabello pelirrojo rizado y su 1,80 de estatura, obtuvo el éxito internacional con “Calma total” (1989), producción australiana que despertó interés en Norteamérica y Europa.

“Días de trueno” (1990) fue su primera película estadounidense. Se trataba de un proyecto puesto en marcha por el actor Tom Cruise y el productor Jerry Bruckheimer, para intentar repetir el éxito que había obtenido “Top Gun” (1986). Aunque el filme no logró las expectativas, la historia de amor que protagonizaron Kidman y Cruise se traspasó a la vida real. Ese mismo año se casaron y luego adoptaron 2 niños.

Su matrimonio le ayudó a abrirse paso en la industria hollywoodense. En “Un horizonte muy lejano” (1992), la glamorosa pareja volvió a compartir pantalla y popularidad. Los personajes que encarnaron parecían inspirados en sus respectivas vidas: una chica de familia adinerada que rompe con su pasado y un joven luchador que consigue su amor. Luego, con el cabello teñido rubio, hace una de las mejores actuaciones de su carrera: a partir de la comedia de humor negro “Todo por un sueño” (1995) despega profesionalmente y deja de ser solamente “la esposa de Cruise”.

Se lució en “Batman eternamente” (1995), la tercera parte de la franquicia del enmascarado, y posteriormente trabajó en “Ojos bien cerrados” (1998), obra póstuma de Stanley Kubrick. En este controvertido filme, de alto contenido erótico, ella y Tom volvieron a ser compañeros de reparto. 

EL AMOR LLAMA 2 VECES
El 5 de febrero de 2001, después de 11 años de matrimonio, la envidiada dupla Cruise-Kidman anunció su separación. Las razones del divorcio habrían sido las diferencias en materia de crianza. Mientras que el astro estaba convencido que sus niños debían estar educados bajo los principios de la Iglesia de la Cienciología, la diva habría preferido la fe católica. Aunque el galán se quedó con la custodia de los menores, actualmente ninguno de los padres tiene cercanía con sus hijos adoptivos. Isabella y Connor, de 28 y 26 años, respectivamente, habrían decidido mantener un bajo perfil, alejado de sus papás y del ambiente artístico.

Aquella ruptura amorosa sucedió en uno de los mejores momentos profesionales de Nicole. Ese mismo año protagonizó “Los otros” (2001), que arrasó en el mercado estadounidense, y “Moulin Rouge” (2001), un rotundo triunfo de taquilla que le valió una nominación a la estatuilla dorada. En esta cinta musical deleitó a su público cantando, con una magnífica voz, y haciendo gala de una destreza física inigualable.

El premio de la Academia en la categoría Mejor Actriz llegó de la mano de “Las horas” (2002), donde encarnó a la escritora británica Virginia Woolf. Para personificarla debió endurecer y afear sus bellas facciones. Incluso usó una prótesis para encorvar su respingada nariz.

En el 2005, “Hokulany” se volvió a enamorar. Más bien fue un flechazo, porque contrajo nupcias al mes de conocer a Keith Urban, cantante de música country neozelandés. El artista tiene la misma edad de Nicole y 2 centímetros menos. Juntos tienen una hija biológica y otra concebida en vientre de alquiler. Ese mismo año protagonizó el largometraje de fantasía “La Hechizada” (2005), una moderna versión del famoso programa de televisión de los años 40. 

REINA DE LA ALFOMBRA ROJA
Rubia, colorina, crespa, lisa, con moño o pelo suelto, Kidman luce siempre resplandeciente en las alfombras rojas. Su espléndida figura envuelta en largos vestidos, con diseños de sirena, la han convertido en un ícono de elegancia y belleza. Y pese a que tiene piernas más largas que la mayoría de sus colegas, no abandona los tacos aguja.

Sin embargo, en el año 2014, sufre una transformación en su rostro, perdiendo, en parte, su look angelical. Cuatro años más tarde, en el Festival de Cine de Toronto, promocionó la película “Corazón borrado” (2018), con los pómulos visiblemente prominentes y unos voluminosos labios que le daban un aspecto falso. A sus 53 años vuelve a lucir estupenda tras haber dejado, según ella misma confesó, “su adicción al bótox”.

Sus últimos largometrajes fueron los dramas “El escándalo” (2019) y “El jilguero” (2019), además del musical “The prom” (2020), en cuya banda sonora cantó con Meryl Streep. Para los próximos meses se espera “The northman” (2022) y “Being the Ricardos”, donde interpretará a la famosa Lucille Ball. En tanto, como productora, prepara el anunciado filme de suspenso criminal “Truly madly guilty”, basado en la novela de Liane Moriarty. 

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